
ESCUELA DEL HABLA
Filosofía

... si el lenguaje es natural y significativo
Los pequeños son capaces de internalizar el lenguaje con mayor eficacia cuando es organizado en temas o tópicos de su interés y no en forma de vocabulario aislado, lecciones de gramática o ejercicios que no se relacionen con sus temas preferidos. De esta manera se crea una atmósfera de aceptación y relajación que favorece ampliamente el desarrollo emocional propicio para el niño. Las investigaciones han demostrado que los niños comienzan a desarrollar “naturalmente” todas estas habilidades durante etapas muy tempranas de su vida. El lenguaje se vuelve integral para los estudiantes usando VISUALES, MULTIMEDIA, LENGUAJE CORPORAL y GESTOS – cualquier cosa que les transmita significado” (de El Enfoque Natural: Adquisición del Lenguaje en el aula, de Stephen Krashen y Tracy Terrell – Hayward, California). El nuevo lenguaje debe ser significativo, funcional, apropiado para la edad y relacionado con los intereses de los estudiantes.
... si el lenguaje es funcional
El lenguaje se hace comprensible para los niños a través de movimientos corporales, expresiones faciales, imágenes visuales, materiales prácticos, juguetes didacticos y muchos otros recursos. En nuestros programas, incorporamos una amplia variedad de materiales didácticos y una gran variedad de técnicas logrando que el lenguaje presentado sea simple, claro y fácil de entender. A lo largo de nuestras sesiones, el lenguaje funciona como un vehículo para la comunicación en el aula, no simplemente algo mecánico, es decir, que se da énfasis al aspecto funcional del lenguaje. Los niños sienten interés en aprender a comunicarse para realizar una función específica de comunicación, como dar o solicitar instrucciones, hacer preguntas, interactuar, persuadir, expresar sentimientos, pero por sobre todas las cosas, pasarla bien, jugar y divertirse. La tarea del maestro es establecer una gran variedad de situaciones que puedan promover este tipo de comunicación real y significativa para los niños.
... si el entorno es propicio
El valor de estimular los sentidos dentro de un contexto de aprendizaje temprano no es una idea nueva. Ya desde hace algún tiempo la investigación en el campo de la Psicología de la Educación nos dice que todos los niños aprenden mejor cuando utilizan varios o todos sus sentidos al mismo tiempo. A menudo se hace referencia a esto como aprendizaje experiencial directo, o aprendizaje sensorial. También se ha investigado y demostrado que los niños pueden tener inteligencias múltiples y diferentes estilos de aprendizaje: algunos niños aprenden mejor viendo, otros aprenden oyendo , y asi mismo otros aprenden haciendo , entre otros. Al proporcionar una actividad multisensorial que diferentes niños pueden utilizar en su beneficio, logramos alcanzanzar sus diferentes sensibilidades y habilidades de aprendizaje. Este entorno propicio para el aprendizaje multisensorial, es lo que hace que nuestro programa sea tan exitoso.
... si el aprendizaje se da de manera activa
Existe evidencia consistente de que los niños necesitan involucrarse para apreciar y aprender plenamente lo que se les enseña; les resulta extremadamente difícil aprender nueva información si se espera que los niños aprendan de manera pasiva, es decir, si no se están “conectando” y no encuentran propósito y significado a lo que se está haciendo o mostrando. También hay investigaciones y estadísticas claras sobre cómo los niños se involucran mejor ¡Los niños aprenden mejor haciendo! y también aprenden mejor jugando. . Es por ello que las experiencias de la primera infancia que logran que el niño se involucre en el proceso total de cada actividad producirán así los mejores resultados. Es importante tener en cuenta que sólo el aprendizaje en vivo aumenta el desarrollo del lenguaje; esta es la razón, por ejemplo, por la que ver televisión estimula muy poco el aprendizaje.
... si el nuevo lenguaje esta conectado con sus conocimientos previos
Los niños aprenden y recuerdan mejor la información nueva cuando está vinculada a conocimientos previos o relevantes. Esto significa que aprenden más eficazmente cuando ya conocen algo del lenguaje a practicar y cuando este significa algo interesante para ellos. Cuando en nuestro programa vinculamos la nueva información con el conocimiento previo del niño, activamos su interés y curiosidad, e infundimos al proceso de aprendizaje un sentido de propósito, aprovechando la familiaridad de los estudiantes con un tema y permitiendoles conectar el contenido con su propia experiencia.
Se podría pensar que los principiantes completos no poseen ningún conocimiento previo, pero los poseen y una vez que el maestro se vueve más experimentado, le resulta cada vez más fácil vincular el nuevo conocimiento a lo que los niños ya saben, incluso si los conocimientos previos de los niños son tan básicos como colores o formas simples.